Blanca Alpuente Compañ
Cosméticos básicos para un cuidado de manos 10
Para que un centro de belleza funcione con éxito es necesario tener los productos adecuados para cubrir las necesidades de los clientes.
Para que un centro de belleza funcione con éxito es necesario tener los productos adecuados para cubrir las necesidades de los clientes. Por ello analizamos cuáles son las demandas más comunes en un salón y qué cosméticos son los más apropiados para lograr buenos resultados.
Las manos constituyen nuestra carta de presentación en una sociedad donde la imagen interpreta un papel fundamental. A través de las manos podemos obtener mucha información a cerca de la persona que tenemos delante, por ejemplo sus costumbres, su trabajo, higiene...
En la mayoría de los salones, los cuidados de las manos y uñas, es decir, los servicios de manicura, son demandados por el 30% de los clientes que acuden a nuestro negocio, conformando un porcentaje lo suficientemente alto para no desperdiciarlo. Para atender correctamente la demanda de este sector es fundamental poseer una cosmetología imprescindible y, para seleccionarla de manera adecuada, debemos conocer las características de la zona a tratar así como las alteraciones más comunes.
Si examinamos detenidamente la piel de nuestras manos observaremos diferencias significativas entre el dorso y la palma de la mano. Mientras que en el primero la piel es fina y delgada, debido a la carencia de tejido adiposo, la piel de la palma de la mano es gruesa, presenta una capa córnea espesa y un estrato lúcido evidente. Carece de folículos pilosos y glándulas sebáceas pero por el contrario posee un gran número de glándulas sudoríparas y presenta las características huellas dactilares. Es, además, una zona expuesta continuamente a los agentes externos convirtiéndose así en una de las primeras en evidenciar el paso del tiempo. Por ello los tratamientos más adecuados para esta zona son los de envejecimiento, manchas, hidratación y nutrición.
En cuanto a la cosmetología que como profesionales debemos tener en nuestro salón para atender correctamente los cuidados de las manos podemos dividirla en dos grandes grupos que analizaremos a continuación: cosméticos para manicura y cuidado de uñas y cosméticos para tratamientos.
Cosméticos para manicura y cuidado de uñas
El primer paso a realizar en cualquier tratamiento estético es la desinfección de las manos del profesional y del cliente. Para ello debemos disponer en nuestro salón de desinfectantes como el amonio cuaternario, que podemos pulverizar en la zona, o bien utilizar geles de rápida evaporación.
El desmaquillado de las uñas debe realizarse con quitaesmalte. Hay que evitar aquellos que en su composición contengan sustancias desengrasantes y abrasivas ya que serán las responsables de la fragilidad, descamación y rotura de las uñas. Por todo esto, debemos seleccionar un quitaesmalte que no sea demasiado desengrasante. Actualmente se realizan con disolventes menos agresivos o mezclas de disolventes como el acetato de etilo, etanol, acetona, añadiéndoles lanolina, aceites, grasas, evitando de esta manera la sequedad producida por estos productos. En el mercado podemos encontrarlos de distintas formas cosméticas, entre ellas la más habitual es en forma líquida, aplicándola con un algodón, aunque también podemos encontrarlos en soportes impregnados (toallitas).
Cuidado de cutículas
Debemos ser conscientes de que se trata de una extensión córnea del eponiquio que se adhiere a la lámina para proteger la matriz ungueal cuya función es básicamente protectora. Su tratamiento consistirá en retirarla hacía atrás y, si es gruesa, reblandecerla previamente. También podemos eliminarla. Los cosméticos para el cuidado de esta zona serán:
- Reblandecedor de cutículas: son productos cuya función es hidratar, regenerar y suavizar, que contienen emolientes a base de grasas y aceites.
- Quitacutículas: se basa principalmente en la combinación de sustancias alcalinas, además de humectantes y suavizantes para contrarrestar la acción de estas sustancias.
- Cuidado de las Cutículas: para el cuidado en esta zona se utilizan bálsamos a base de aceites protectores y emolientes.
Por otro lado, para la realización del masaje necesitaremos una crema hidratante que nutra y nos proteja frente a los agentes externos y a su vez que contenga antioxidantes que nos ayuden a combatir el paso del tiempo.
Esmaltado
Si queremos obtener un maquillado de uñas perfecto y duradero debemos hacer uso de los siguientes cosméticos:
- Base endurecedora: en caso de uñas frágiles. Este cosmético también podemos recomendarlo como cuidado diario en casa.
- Base protectora: este tipo de esmalte tiene dos funciones básicas, proteger la lámina ungueal de esmaltes oscuros y unificar la superficie de la lámina favoreciendo así la adherencia y uniformidad del esmalte aplicado.
- Esmalte de color: se aplicará mediante 3 pinceladas, una en el centro y dos a ambos lados. Aplicaremos 2 capas, la segunda una vez que la primera esté seca. Entre los colores básicos e imprescindibles podríamos citar: un tono oscuro dentro de la gama de los rojos, porcelana y blanco para la realización de francesas y 2 o 3 colores de temporada. Hay que tener en cuenta que la decoración de uñas es un reclamo para nuestros clientes por lo que consideramos importante tener en nuestro salón el material necesario en cuanto a abalorios y esmaltes para poder realizar de manera adecuada entre 3 o 4 fantasías, que podemos variar de manera mensual.
- Brillo finalizador: cosmético muy útil porque resalta el esmalte aplicado, protege la uña y aumenta su durabilidad.
- Secantes: en el mercado encontramos cosméticos que aceleran el secado y se presentan en aerosol o líquido. Antes de su aplicación debemos asegurarnos de que el esmalte esté en perfectas condiciones para que se deslice y se reparta homogéneamente.
Cosméticos para tratamientos
Los cosméticos imprescindibles para llevar a cabo los tratamientos para las manos los podemos clasificar en función de las alteraciones más frecuentes que sufre la gente:
- Deshidratación: se manifiesta por la presencia de sequedad, enrojecimiento y tacto áspero. Generalmente una de las causas es la continua exposición a los agentes ambientales pero, además, la deshidratación puede ser consecuencia del contacto continuado con sustancias químicas. Para llevar a cabo estos tratamientos es fundamental disponer en nuestro salón de sustancias hidratantes y emolientes como AHA, aceite de germen de trigo, soja, onagra, ácido hialurónico, colágeno y elastina.
- Manchas seniles: se definen como aumento de melanina localizada en la epidermis y aparecen como pequeñas manchas amarillo-parduscas, puntiformes o lenticulares. Se observan más frecuentemente en muñecas y dorso de la mano. En el tratamiento de esta alteración es fundamental disponer de cosméticos despigmentantes que contengan principios activos como hidroquinona, ácido kojico o gayuba.
- Envejecimiento: el paso del tiempo no puede detenerse pero en cambio puede acentuarse debido a enfermedades, mecanismos genéticos o causas externas como malos hábitos alimenticios, alcohol, tabaco, agresiones medioambientales, etc. Su aparición resulta prioritaria en aquellas zonas expuestas continuamente a las agresiones medioambientales como el rostro y las manos. Para llevar a cabo tratamientos antienvejecimiento es fundamental disponer de principios activos como levadura de cerveza, vitamina A y E, ginkgo biloba, etc.
Para poder abordar de manera adecuada las necesidades de nuestros clientes, como sabemos es importante controlar no sólo la aparatología y las técnicas de las cuales disponemos para realizar los diferentes tratamientos, sino también la cosmetología específica solicitada en cada caso. En el cuidado de manos y uñas podemos estar tranquilos ya que la cosmetología citada cubre ampliamente las posibles demandas diarias que puedan surgir en nuestro salón.
Blanca Alpuente Compañ
Profesor técnico de Ciclos Formativos de Imagen Personal en I.E.S Cabañal







